Municipio

Escudo

ESCUDO:
    Este blasón, es usado oficialmente, desde 1977 por las instancias gubernamentales del municipio, a semejanza de los topónimos prehispánicos identificados. En la matrícula de tributos u otros códices, San Felipe, no tiene denominación, ni topónimo de aquellos tiempos. El gobierno del Estado y el municipal, adoptaron la sugerencia de la obra Nombres geográficos indígenas del Estado de México, de Cecilio A. Robelo y otros. Ahí, en ese escudo municipal, se identifican claramente: la figura señera del Padre de la Patria, en el interior de un tepetl; arriba una cinta tricolor de barras horizontales; una mano, que estrecha vigorosamente un huso y del que se desprende una tela orlada y ondulada; abajo se denota una especie de clip. Es una muestra palpable que se agrega a fenómeno de hibridación o mestizaje, pues su contenido es inspiración más colonial que preibérica. El diseño, es obra del maestro Jesús Escobedo, bajo los auspicios de don Mario Colín y del Profr. Carlos Hank González, con colaboración de Robelo, Olaguíbel, Peñafiel.
    -Don Miguel Antonio Gregorio Ignacio Hidalgo y Costilla, estuvo en el poblado de San Felipe del Obraje, así se llamaba esta población durante la época colonial y hasta las postrimerías del siglo XIX. Su llegada fue el 27 de octubre a las diez de la mañana, siendo recibidos los insurgentes de Dolores, en el Mesón de Cruz Verde, donde ahora se encuentra el monumento estilizado de un águila, que conmemora este acontecimiento. El paso del héroe, es recordado al decorar con su efigie, el escudo del municipio.
    -Una cinta tricolor de barras horizontales, hace referencia al patriotismo de los Sanfelipenses.
    -Una mano, la laboriosidad de las mujeres y hombres del municipio, que tejen y bordan. Se alude a la ocupación tradicional de trabajar la lana y a que aquí, se estableció desde 1536, un obraje, por el conquistador Pedro del Golfo. En ese lugar de castigo, se elaboraban paños, jergas, lienzos y otras prendas.
    -El huso, es una enorme aguja de madera, que se introduce en la urdimbre del telar, es arrojada por la mano del artesano hasta lograr presencia mágica a una prenda.
    La tela esta adornada con grecas que aun se usan en la decoración de las prendas utilitarias de vestir, por los descendientes de los mazahuas que poblaron estas tierras

Localización Geográfica

El municipio de San Felipe del Progreso, se encuentra localizado al norponiente del Estado de México. entre los 19º 28’ hasta los 19º 47’ de latitud norte; y a los 99º 52’ extendiéndose hasta los 100º 16’ de longitud oeste con respecto al meridiano de greenwich.

Extensión Territorial

361.13 kilómetros cuadrados, representan la extensión territorial del municipio de San Felipe del Progreso. Anteriormente, entre los municipios del Estado de México, era el segundo en extensión territorial, pero a raíz de la desmembración, para crear el nuevo municipio de San José del Rincón, el territorio se vió mermado considerablemente. La cifra, es proporcionada por el bando municipal, mientras que 311.14  kms. Cuadrados, resultan de restar a la extensión que tenía San Felipe antes de la segregación, y  que fue otorgada según decreto de la legislatura local del 1º. de octubre de 2001, al nuevo municipio de San José del Rincón al que los indígenas mazahuas llamaban Attechixi que quiere decir, lugar donde reverdece la ocotalera.

Límites Territoriales

San Felipe del Progreso tiene como colindantes al norte: a los municipios de El Oro y Jocotitlán; al sur: con San José del Rincón y Almoloya de Juárez, al oriente con Ixtlahuaca y al poniente con San José del Rincón.

Clima

La temperatura no es extremosa, hace frío, pero se soporta, acaso -2º (menos dos grados centígrados), hace calor, pero también se acostumbra uno a los 32º (treinta y dos grados centígrados), que son las temperaturas extremas a que se ven sometidos los Sanfelipenses.
    Se clasifica el clima como templado subhúmedo, con lluvias en julio, agosto y septiembre, nevadas ocasionales en diciembre o enero, vientos en marzo, heladas desde octubre y hasta abril, con mayor intensidad en enero y febrero; la temporada de estiaje abarca de enero hasta junio.
    La temperatura media anual fluctúa entre los 12 y 14 grados. Sin embargo debe hacerse notar que el tiempo es muy cambiante, repentinamente hay tolvaneras, granizadas, aguaceros, heladas, días soleados, nublados, inesperadas todas estas manifestaciones climáticas, sorpresivas pero tolerables.

Flora

Entre las asociaciones vegetales encontramos flora silvestre como hierba del burro, jara, estafiate, diente de león, ortiga, ahuehuete, pino, oyamel, roble, ocote, aile, papa, encino, hierbabuena, pericón, gordolobo, nabo, carretilla, manrubio, jarrito, campanita, encino, jaltomate, capulín, tepozán, cedro, madroño, nopal, zacatón, árnica, casuarina, retama, sauce, tejocote, pastos, borraja, quelite, alfilerillo, carricillo, hongos, lengua de vaca, cóngora, epazote, ruda, ajenjo, manzanilla, romero, berro, verdolaga. 
Entre las plantas cultivadas están la pera, manzana, ciruelo, durazno, tuna, nopal, membrillo, trueno, fresno, chabacano, higos, magueyes, flores de todos tipos principalmente rosa, crisantemo, cempaxúchil, jazmín, ala de ángel,   malvón, geranio, gladiola, alcatraz, margarita, mayito, girasol, bugambilia, jacaranda, begonia, azucena, siempreviva.
    A esto lo clasificamos como: plantas comestibles, de ornato, medicinales, utilitarias y cumpliendo en ocasiones el fin de combustibles, principalmente las de talla mayor, pero sin despreciar las varas secas de las demás.
    El campo: sus veredas y bezanas, está cubierto de vegetación, de tonalidades verdes en verano, pajizas o cafés en otoño e invierno, árboles de hojas perennes en primavera. Es de agregar, que en tiempo reciente, se cultiva en almácigos e invernaderos, plantas comestibles, de ornato y para reforestación.

Fauna

Los zopilotes son aves de rapiña en extinción, lo mismo que muchas especies agobiadas por la explosión demográfica, la urbanización y la consecuente desaparición del hábitat natural, como los montes y las sabanas; las cañadas y los cerros. Apunto zopilotes, porque era el mote con el que tradicionalmente se identificaba a los Sanfelipenses. Pero asi como esa ave, todas han sido disminuídas considerablemente. Venados, zorras, ardillas, conejos, liebres, coyotes, cacomixtles, gavilanes, gavilancillos, gavilanes, tecolotes, tórtolas, codornices, abejas, avispas, escarabajos, moscas, gusanos, mariposas, zorrillos, comadrejas, tuzas, armadillos, tlacuaches, búhos, víboras como chincuates, de cascabel, trompa de puerco, de agua, negra, chirrionera; sargatones, lagartijas, escorpiones, alacranes, camaleones, fueron muy comunes y abundantes, en la actualidad, son muy raras.
Los pájaros, chiforitos, yánturus, gorriones, golondrinas, chupamirtos, cardenales, calandrias, palomas, colibríes, jilgueros, pájaros carpinteros,
    La fauna doméstica incluye una gran variedad de especies importadas y locales. Gallinas, pollos, gallos, conejos, vacas y toros, burros, caballos, avestruces, borregos, puercos, perros, mulas, guajolotes, gatos.
    Las especies animales que se domestican, tienen esencialmente dos fines, el primero es de consumo humano, el otro comercial y otros más, de ornato, protección y compañía. 

Centro Ceremonial Mazahua

Existe desde 1977, el Centro Ceremonial Mazahua. 19.50 hectáreas de zona arbolada, con calzadas empedradas que flanquean y aromatizan pinos, oyameles, floripondios, flores mil, arbustos, coníferas. Con tapete café de ocoxal, tierra quemada en invierno y algo más en la recepción y durante su estancia en este bello lugar: la orquesta melódica con sinfonías al viento, de pájaros carpinteros, gorriones, lechuzas, ruidos ocasionales y furtivos de zorrillos, ardillas, hurones, tlacuaches, camaleones, tórtolas, tarengas y colibríes; además, la cordialidad de la gente que te recibe, especialmente el 19 de marzo y el 1º de noviembre, por ser estas las dos fechas de importancia en las reuniones anuales de los descendientes de mazahuas. En la primera, festejan el advenimiento del 5º sol, en la segunda a los difuntos, es cuando los rituales adquieren el sentimiento mágico de la cosmovisión indígena.

    Tres piedras tiene el tecuil o fogón mazahua, sobre el que se coloca el comal de barro; razón por la cual se construyeron bajo esa inspiración: tres majestuosas naves octogonales que son la arquitectura principal del conjunto. En una de ellas están el museo y biblioteca; en otra el taller de hilados y expendio de prendas de lana; otra más es la sala del consejo, donde el primer domingo de cada mes, el jefe supremo Mazahua, encabeza la ceremonia tradicional; en el hogar mazahua, se realizaba un rito semejante.
    Existe un parque infantil, con juegos para niños; un zoológico con venados cola blanca, guanacos, llamas, pavoreales; un temascal, área de estacionamiento, baños, seguridad,  vigilancia y confianza,     
    Margarito Sánchez Valdés, es continuador de la tradición mazahua que se rescató en época actual. Antes de él, también en el siglo XX, lo hicieron: Crecencio Sánchez López, don Antonio Sánchez Pablo y Tomás Esquivel, llamados jefes supremos mazahuas.
    También son reservas ecológicas, El cerro de San Antonio del rincón, con una superficie de 1,526,.26 has. y el cerro del Tigre, con superficie de 1,272.27 hectáreas, de acuerdo al decreto establecido por el poder ejecutivo del Estado, para el manejo, conservación y aprovechamiento de las cimas de montañas, lomeríos y cerros de la entidad.

Evolución Histórica


    1.- PRIMEROS ASENTAMIENTOS HUMANOS.
    Las noticias de formación de núcleos humanos arrancan a partir de 1595, dice don Joaquín Sánchez Blas, que se reunieron en Atotonilco (San Cristóbal y San Pedro de los Baños, lugar de agua caliente); es entonces cuando se llevan a la práctica, las ordenanzas para la formación de congregaciones de indios. De esa manera se les podía castellanizar y evangelizar.
    Tradicionalmente el mazahua vivía disperso, el monte, el valle y la pradera, eran su techo y sombra; la caza con trampas y su honda, era su diversión y su ocupación, la recolección de frutos, raíces, hierbas en general le daban su alimento; vivía en chozas de varas, piedra y lodo cuando no era nómada, vestía taparrabos, usaba huaraches o sandalias, faja, se pintaba con betún y adoraba al sol, la luna, las estrellas, a la lluvia, al fuego. El primer asentamiento humano conocido y Mazahua, es del que se tienen referencias en el cerro de Jocotitlán, otro es el de Santa Ana Ixtlahuaca; en San Felipe se dice que la iglesia del Calvario del Carmen, está sobre un adoratorio Mazahua.
    Los pueblos congregados que informa Yhmoff son: San Felipe, San Pedro, San Agustín, San Antonio Mextepec,  San Lucas Ocotepec, Santiago Oxtempan, San Antonio Pueblo Nuevo, San Pablo Tlalchichilpa, Jalpa y barrio de Palmillas y que comenzaron a funcionar como pueblos sujetos a la Cabecera de Indios de San Felipe a partir de 1711.

    2.- ORIGEN PREHISPÁNICO.
    Con toda seguridad las márgenes del río Lerma, sus afluentes en este caso, dieron elementos primordiales de sobre vivencia a los peregrinos que desde Alaska, buscaban animales de caza. Un constante ir y venir que se nota hasta la actualidad. Sin embargo no se puede asegurar el origen prehispánico formal e histórico, del grupo que más tarde y a la llegada de los españoles, se encontraba viviendo en este lugar, acaso su tronco  ancestral, los Otomíes.
    “Mazahua y macehual, fueron palabras sinónimas, dóciles, que sirvieron en la edificación de la gran Tenochtitlán, que en su idioma se llama Bondo, que también significa nopal sobre piedra”. “La palabra macehual, servía para designar a las capas más pobres y explotadas en el imperio azteca y desde Teotihuacan”. (4, xiv).
    Ese fue el argumento que se extendió a todos los grupos autóctonos y que trascendió los tiempos. El macehual, el mazahua, era el tameme o cargador, el criado, el esclavo, el peón, el eslabón entre el animal irracional y el blanco hispano de razón.
        2.1.- PERIODO PRECLASICO, PRESENCIA TEOTIHUACANA, EXPANSIÓN TOLTECA Y DOMINIO AZTECA.
    “Según Jacques Soustelle los Mazahuas juntamente con los Matlacincas, llegaron a establecerse en el valle de Toluca a más tardar en el siglo VIII de nuestra era. Hacia 1379 el rey de México, Acamapichtli juntamente con Tezozómoc, señor de Azcapotzalco, llevó a cabo, la conquista de Mazahuacán, provincia que en 1431, pasó a depender directamente de los señores de Tacuba…” “-en el año de 1462, los tarascos pudieron invadirla (la provincia de Mazahuacán) aunque fueron pronto rechazados por los Mazahuas y Otomíes en Jiquipilco” “-Atzayácatl decidió emprender una campaña militar para sujetarla definitivamente junto con los demás pueblos del Valle Matlalcingo o de Toluca, en el año de 1574; lo ambicionado lo logró después de seis años de guerra” (5,-11)
    Es lógico pensar, que la evolución natural en las riberas de los afluentes del río Lerma y que corresponden a San Felipe, se haya dado con las pautas estudiadas.
Primero fue cazador, recolector nómada. Posteriormente a semejanza de Tlatilco y Tlapacoya, será agrícola, cultivando calabaza, frijol, maíz y teocintle; será seminómada. Visitará los grandes centros ceremoniales y otras aldeas. Será observador, trabajador en los centros teocrático-militaristas y así los mazahuas del tronco Otomí-pame, sin tener un asiento permanente, llegarán a ser sorprendidos los por peninsulares.

        3.- COLONIA.
    En la historia patria, al período que va de 1521, a 1821, es dado en nombrarse época colonial; desde la consumación de la conquista de Tenochtitlán el 13 de agosto, hasta la entrada del ejército Trigarante a la ciudad de México, el 27 de septiembre de 1821.
    En San Felipe, al igual que en todo el País, cambió la manera de vivir. Aquí vivían los indígenas mazahuas. Llegaron en varias oleadas, los conquistadores íberos. No llegaron solos, trajeron tlaxcaltecas, tecpanecas, olmecas, nahoas en general, negros y mulatos.     Empezó el mestizaje, hablando desde el punto de vista racial, mezcla que dio origen a que en la actualidad, no se distinga quien pertenezca a tal o cual grupo étnico, solo la pobreza y miseria lo hacen catalogar como descendiente de mazahuas.
    La tierra Sanfelipense antes Mazahuacán, fue repartida entre los peninsulares por medio de las encomiendas. Mercedes reales denominadas estancias de ganado mayor, estancias de ganado menor, ventas, obrajes, heridos de pan y heridos de molino.
    El más célebre de los encomenderos al que le otorgaron tierras realengas en este territorio fue Juan de Cuevas, acompañante del conquistador de México Hernán Cortés, al que le concedieron el llamado Término Redondo, a cinco leguas de Ixtlahuaca entre este poblado y Tajimaroa, hoy ciudad de Hidalgo, por compras, adquirió Ocotepec, Alamillas, la estancia de Francisco de Hoyos, y otro sitio que también le mercedaron fue Atotonilco, lugar de agua caliente que conocemos como los Baños.
    Sin embargo en 1531, Pedro del Golfo, recibió merced Real para establecer un batán u Obraje. Sitio que le dio al pueblo y al municipio, el nombre íbero, con el que es más conocido San Felipe. Acaso fue aquél obraje, el primero en establecerse en la Nueva España, puesto que le dio el nombre al lugar, no sucediendo así, con otros que se establecieron posteriormente o casi al mismo tiempo en Puebla, Veracruz, Tlaxcala o México, y que no desaparecieron.

 
        3.1.- CONQUISTA.
        Muy temprano, al iniciar el siglo XVI, San Felipe vió cruzar su territorio a diversos personajes españoles, seguidos de su ejército formado por tlaxcaltecas, mexicas, negros, a pie y a caballo. Iban a Cíbola, ciudad mítica de oro y riquezas; también pasaron a la conquista del reino tarasco, de ida y vuelta, varias veces y posteriormente para llegar a la Nueva Vizcaya y a la nueva Valladolid. Los mazahuas se refugiaron en los lugares más inaccesibles de su antes libre territorio, donde eran nómadas, ahora vivieron recluidos en las cuevas, cañadas, montes, hasta su total conversión y sumisión al amo hispano. La castellanización, evangelización y mestizaje, fueron un proceso que se inició inmediatamente y no se presentó resistencia que deba magnificarse; No se registra ninguna batalla o enfrentamiento entre los primigenios habitantes de estos lugares, contra los españoles.



        3.2.- FUNDACION COLONIAL.

    Se dice que nuestro pueblo fue fundado como un bastión militar, por Nicolás de San Luis de Montañez, cacique indio principal de Jilotepec, cuando proseguía la lucha contra los Chichimecas, a la par de San Miguel el Grande; aproximadamente entre 1552  y 1555.
    Casi con la misma finalidad, se dice por la tradición oral, que había asaltantes en el camino de herradura de México- Morelia. Que los bandidos se ocultaban en las cuevas del  Salto. Razón por la cual los encomenderos, se organizaron y resolvieron fundar un pueblo que les sirviera para pernoctar, remudar acémilas, descansar, tomar alimentos y protegerse.
    Así, las Estancias o haciendas vecinas cedieron una parte de sus terrenos para fundar el pueblo español de San Felipe del Obraje; según eso sucedía por el año de 1700. Como prueba, teníamos en la gotera del pueblo, donde ahora comienza el mercado de la palma, una palma, que indicaba el trazo de la población. Las principales cuadras del pueblo, cada una pertenecían a una hacienda. San Onofre-Carmona, donde hoy es la Secundaria 92; Tepetitlán; enseguida, entre la iglesia y la casa Carmona; la de Providencia donde vivía la señorita Vincent, descendiente de los propietarios españoles; hacienda del Rincón, hacia el sur de la de providencia; la del Obraje, donde siempre ha vivido la señorita Mimí (Irma Yolanda Vilchis Soriano); las grandes haciendas fueron fraccionándose en ranchos, lo mismo que sus fincas en el pueblo. Estas propiedades, tenían los servicios de la época: pozo de agua, baños, varias habitaciones: cocina,  huerta, corral, eran adornadas con muchas plantas; ventanas de madera con rejas, el material predominante era la madera de los bosques, piedra y tierra en forma de adobes, casi siempre portal, interior o exterior o ambos; un gran portón de entrada donde penetraba la carreta o carretela; y una puerta posterior para ganado y carretas.
    No hay dato preciso sobre la fundación del pueblo hispano de San Felipe, que en un principio empezó por llamarse San Felipe Ixtlahuaca de la provincia de Metepec; más adelante se llamará San Felipe el Grande, atendiendo a lo extenso de su territorio, y a su fundación, hecha con el pueblo de San Miguel El Grande. Posteriormente se va a llamar San Felipe del Obraje y finalmente San Felipe del Progreso.
   


        3.3.- EVANGELIZACION.
    Junto con los pobladores hispanos, venían los evangelizadores, castellanizadores que vieron las costumbres indígenas como paganas  los llamaron idólatras, los consideraban herejes, por tener otros dioses y otras costumbres. Vivíamos dispersos, itinerantes o nómadas, cazábamos con hondas, redes y palos, recolectábamos frutos y raíces; para imponernos la religión y las costumbres españolas, nos llevaron a vivir en congregaciones que llamaron pueblos de Indios. A partir del 2 de febrero de 1711, se estableció la Cabecera de la república de indios de San Felipe, ahí se acordó desde entonces, la sumisión a los costumbres íberas, nos separamos de Ixtlahuaca, tuvimos a partir de entonces cura propio y autoridades locales para la solución de nuestros problemas. Se nos impuso formalmente la religión católica y la lengua castellana. Se acentuó el mestizaje y a través de los años hoy no hay la diferenciación entre los de razón y los de no razón, todos razonamos. La pobreza acaso será la pauta que indica indigencia o indigenismo.
    Pero ya antes se habían hecho intentos por convertirnos al catolicismo, se mandaron construir varias cruces atriales en los patios de las iglesias, ermitas u oratorios. El indígena siguió en sus costumbres y hay en muchas viviendas de lo que se llamaba el medio rural, una construcción muy especial y de diferentes dimensiones, ahí se mezclaron las ideas peninsulares y las autóctonas. En Xalpa, San Pablo Tlalchichilpa, en San Lucas Ocotepec, hay  todavía cruces atriales, la de San Felipe la desaparecieron.

        3.4.-ENCOMIENDAS Y CONGREGACIONES.
    El territorio de San Felipe Ixtlahuaca de la provincia de Metepec (hoy San Felipe del Progreso), pronto se vio repartido y entregado a los Españoles, en forma de encomiendas estancias, Ventas, Obrajes o Heridos de pan o de Molino. A la par de las congregaciones de pueblos de indios. En la finca española, convivieron el esclavo negro, mulato, zambo, con los amos hispanos y la servidumbre natural de este lugar o sea los indios mazahuas, más los traídos de otras regiones como nahoas y tlaxcaltecas .
    A San Felipe, lo podemos dividir en cuatro grandes porciones españolas, en la época colonial, aunque con grandes diferencias temporales por: anexiones, compras, cambios de nombre por propietario o cambio de uso:

·    las tierras del Mayorazgo de Cuevas: 
1.    sitio de ganado mayor, Ocotepec.
2.    Sitio de ganado mayor, Hoyos.
3.    Sitio de ganado mayor, La Sabanilla.
4.    Sitio de ganado mayor, La Ciénega Grande.
5.    medio sitio de ganado mayor, Ustutempa
6.    medio sitio de ganado mayor, los Diablillos.
7.    medio sitio de ganado mayor, Jaltepec o lo de Alonso Maya.
8.    un sitio de ganado menor, Las Cabras.
9.    una caballería y media llamada Ustutempa la baja.
10.     dos caballerías en la cañada del Jumilco.
11.     un herido de molino (concesión de agua).
12.     El Término Redondo con sus dos Ventas, la de Cuevas y la del Castillo.

·    la estancia y herido de molino de Tepetitlán y Hacienda de San Onofre.
·    el Obraje de Pedro del Golfo.
·    La Hacienda de Ayala.

    Mas los pueblos de indios congregados a partir de de 1595, y que fueron los que se separaron de la república de indios de Ixtlahuaca en 1711.
·    San Agustín Mextepec.
·    San Antonio Mextepec.
·    San Antonio Pueblo Nuevo (desde el año 2002 del municipio de San José del Rincón).
·    San Juan Evangelista (Xalpa).
·    San Lucas Ocotepec.
·    San Pablo Tlalchichilpa.
·    San Pedro el Alto.
·    Santiago Oxtempan (desde mediados del siglo XX, del municipio de El Oro).

        3.5.- ESTRUCTURA SOCIAL: MESTIZAJE.

    Como resultado de la convivencia permanente entre estos grupos sociales y raciales, se inició un flujo de movimientos, un reflujo de interacciones; un intercambio que dio origen a un sincretismo mestizo. Hoy, 2009, al hablar de indígenas, sólo se refieren a ellos como botín electoral que se puede explotar y manejar; 500 años de intercambio, la verdad no se notan rasgos físicos inmaculados de los troncos raciales de los pobladores. Se puede hablar de pobreza, discriminación, marginación o grupos vulnerables, más no de pureza indígena. Somos un pueblo mestizo, con igualdades ante la ley, desde Hidalgo, Morelos, que decretaron la igualdad de castas y desde Juárez que nos igualaron ante la legalidad. Pero los gobiernos actuales insisten en hacer leyes para segregarnos. Si los que están arriba no son mestizos o indígenas, ¿Qué son?.
    Es así, que encontramos güeros, trigueños, morenos, blancos, y de todos los tamaños, personas de pelo rizado o lacio, de ojos claros u obscuros, etc. Y nos seguimos mezclando ya sin ambages y sin falsos prejuicios; que algunos nos quedamos en la inopia y en la indigencia y aunque seamos güeros nos catalogan indígenas, pues decimos, mientras nos ayuden, pues venga, que nos llamen indios, que seguimos siendo ladinos, que importa. Somos pobres y marginados.


        3.6.- GOBIERNO LOCAL
    4.- LA  INDEPENDENCIA.
   
    El Padre de la Patria penetró al  Estado de México, por San Felipe del Obraje. Este pueblo lo recibió cálidamente en la mañana del 27 de octubre de 1810, con repique de campanas, Tedeum y la entrega de dos cañones que el libertador había mandado fundir en Guanajuato. El Valle de Toluca se dio por enterado cuando el hormiguero insurgente llegó a esta población Indudablemente que los españoles radicados en San Felipe, engrosaron las filas insurgentes, lo mismo que muchos peones del obraje y de las haciendas, la tradición oral y novelesca, nos habla de Alberto Garduño “El Hércules Insurgente”, que pelearía por la causa al mando de los hermanos Rayón, de Tlalpujahua. A pesar de esto, San Felipe fue centro de acantonamiento de fuerzas realistas, Iturbide en octubre de 1810, Torcuato Trujillo en diciembre de 1811, Calleja que el 25 de diciembre de 1811, se encontraba en San Felipe.  salió hacia Zitácuaro con 3800 infantes e indios de San Felipe del Obraje estuvieron en este pueblo. En la causa y fusilamiento de Francisco López Rayón en Ixtlahuaca, los correos entre los hermanos del prócer y su captor, mudaban caballos en San Felipe cuando iban a Zitácuaro.
    El insurgente Benedicto López, fue el encargado de continuar la insurrección, en el valle de Toluca, desde Jocotitlán hasta Zitácuaro, necesariamente San Felipe del Obraje, como punto intermedio entre estas poblaciones, fue paso obligado, cuartel, fuente de aprovisionamiento de los insurgentes en la lucha por la libertad.(6,-160)
    Un día, llegó la noticia de la invasión íbera, hombres blancos,  barbados, de ojos claros,  los idealizamos y suponíamos descendientes de Quetzalcóatl, o de Tonathiu. Vestían piel de acero, montaban en demonios que bufaban y relinchaban, tenían palos que escupían fuego, balas; los recibimos como el mejor de los anfitriones y sin embargo nos hicieron sus esclavos, pusieron grilletes a nuestras manos y pies, con cadenas, nos llevaron a trabajar a sus minas, antes nuestras, a sus obrajes… fuimos comida de sus perros, nuestra lengua fue vilipendiada, nuestras mujeres ultrajadas, y los montes y tierras antes dueños del horizonte, del sol, de la lluvia, del infinito, fue marcada por barreras para un encomendero; trescientos años fuimos esclavos… la metrópoli… España, la gran dominadora, obtenía oro y plata a costa de nuestros hermanos indios, que morían sin conocer un solo derecho humano; nos llevaron ante el Papa, para que dilucidara si en verdad pertenecíamos a la raza humana. Así, en esta nueva España, sólo los españoles ibéricos europeos gozaban de fueros y privilegios, los españoles americanos, eran su servidumbre.
    Pero un día, todo cambió, los arrieros trajeron la noticia: el Cura don Miguel Antonio Ignacio Gregorio Hidalgo y Costilla Gallaga, Mandarte y Villaseñor, había dicho “no nos queda más remedio que ir a coger Gachupines”. Era el 16 de septiembre de 1810.
    El 26 de octubre, llegó a acantonarse en la aldea de San Felipe del Obraje, el capitán Agustín de Iturbide, con 200 dragones de la reina, los había mandado el Virrey Francisco Javier Venegas, para detener el avance del cura libertador. Todavía incrédulo, Iturbide pretendió obtener una verdad que no existía: en la madrugada del 27 preguntó al primer ordeñador que llegó del rumbo de Coajomulco a repartir su leche a San Felipe: ¿cuántos hombres vienen¿  aquel le contestó, - ha visto su merced una noche de estrellas, - pues claro dijo V. S. Agustín de Iturbide, - “bien siñor amo, pues son munchas nochis de estrellas juntas”. Las chusmas de Hidalgo como las calificara el Intendente Riaño, pasaban de 80,000 hombres, una respuesta semejante encontró en el tlachiquero, lo mismo que en sus espías.
    Todo comenzó en el Pueblo de Dolores, siguió en Celaya, San Miguel el Grande, Guanajuato, Valladolid hoy Morelia, Charo, Indaparapeo, Tarandacuao, Maravatío, Tepetongo, Tlalpujahua, La Jordana, Casandejé. Coajomulco, San Felipe del Obraje. En el Obraje, los hombres de Hidalgo, realizaron las mismas venganzas que en Guanajuato, degollaron y masacraron a los españoles. Hidalgo había dormido en la hacienda de la Jordana, a las cinco de la mañana, se encaminó el serpenteante gusano monstruoso a la ciudad de México; a las seis estaban en la hacienda del Obraje, algunos españoles alcanzaron a huir, los que no lo pudieron hacer, fueron blanco de lapidaciones y ahorcamientos. La primera calle de nuestro pueblo lleva el nombre del Capitán Aldama, hasta ahí llegó dos veces el emisario de la insurgencia, para ofrecer a Iturbide, la banda de capitán, que éste rechazó; en una segunda embajada, Hidalgo ofrece el indulto, para Iturbide y su familia, también rechazó esta oferta. Era avasallador el tumulto, sus armas: lanzas, picos, hondas, machetes, palos, lazos. San Felipe del Obraje, salió con regocijo inusitado a recibir entre vítores, jolgorio, algarabía en general, al ejército libertador: Hidalgo, Allende, Aldama, Abasolo, Jiménez, Los Rayón. Aquí se le unieron muchos criollos americanos, esclavos, negros, indios, mulatos. Pasaron a la iglesia, donde no cesaba el repique alegre de libertad de las campanas, la Virgen de Guadalupe, estandarte de Atotonilco, estuvo junto a Nuestro Padre Jesús, tal y como lo estaba en Atotonilco; escucharon misa, al salir, le fueron entregados dos cañones, que servirían en la batalla del monte de las Cruces; nos hemos emocionado, al admirar que Pastor Velázquez en la magnífica acuarela que nos da identidad de mexiquenses, haya plasmado la batalla del monte de las cruces y uno de los cañones que aquí le entregaron, decía por la “fe cristiana”; la noticia de nuestros abuelos, nos indica que al pasar por el puente de Tungareo (en el cementerio,  según la lengua purépecha), se le ofreció de comer, razón que más tarde daría como fruto el poblado de Dolores Hidalgo.  
    Alberto Garduño, apodado el Hércules Insurgente, se unió a la causa independiente, peleó al lado de los hermanos Rayón: Ignacio, Francisco, Ramón, José María y Rafael. Se cuenta  que en una batalla, acaso en el monte de Cóporo, en el Campo del Gallo, en el fuerte de Ñadó o en la defensa de Zitácuaro donde un cañón estaba sin cureña, o sea sin soporte, el Sanfelipense, alzó el obús, hasta colocárselo en el hombro izquierdo, pidiendo que le acercaran el estopín para hacer fuego, de esta manera se podía apuntar y calcular mejor al enemigo, el estruendo fue mayúsculo, quedando Alberto Garduño con los tímpanos del oído izquierdo destrozados, e inservible su sentido siniestro. Muchos Sanfelipenses se unieron al grito de libertad, ofrecía no seguir viviendo en la esclavitud. Cuando el 7 de noviembre de ese mismo año de 1810, en la derrota de Aculco, se deliberó entre los jefes insurgentes, la posibilidad de ir a refugiarse a San Felipe del Obraje, porque en esta población se contaba con la confianza y las garantías suficientes.
    Ignacio y Francisco López Rayón, Benedicto López, fueron los paladines del movimiento de independencia en esta región. Este último, entre Jocotitlán y Zitácuaro, sostuvo una fuerza regular de mazahuas y otomíes.
    San Felipe se encuentra en un cruce geográfico de caminos naturales entre México, Toluca, Ixtlahuaca, con Morelia, Zitácuaro, Angangeo o Tlalpujahua, para viajar entre ellos, se hace necesario, pernoctar en San Felipe, aposentarse en sus ventas o mesones, remudar caballos, o comer y dar pastura a los animales.
    El 25 de diciembre de 1811, Félix María Calleja, salió de San Felipe, para estacionarse a cinco leguas de Zitácuaro, en la hacienda de San Jerónimo, en el hoy municipio de San José del Rincón; Zitácuaro se tomaría en forma bárbara e inhumana, lo mandó incendiar, regaran sal y prohibió que volvieran a establecerse en ese lugar. 
    En 1960, con motivo del sesquicentenario de nuestra gesta libertaria, la comisión para los festejos, mandó colocar unas cabezas de águila trapezoidales, sobre la ruta de la independencia, y en lugares, donde hubo algún evento relevante. En el Obraje, sitio a 500 metros de esta población, hay uno, a la entrada de San Felipe, en San Juan Jalpa y en el Pueblo hoy llamado de Dolores Hidalgo, estos cuatro lugares, pertenecientes a San Felipe del Progreso, Estado de México.

        Reforma.

    Los enfrentamientos entre conservadores y liberales sucedieron varias ocasiones en territorio municipal. El 8 de agosto de 1861, en las lomas de Jalpa, los abuelos contaban como liberales habían derrotado a los conservadores: El general Jesús González Ortega, derrotó a Miguel Miramón y Tomás Mejía, en la batalla de San Felipe del Obraje. Después del triunfo, las tropas liberales, acudieron a Toluca, donde fueron recibidos por el gobernador Manuel Alas, ofreciéndoles un tedeum, donde se contaron las peripecias de la batalla.
El emperador Maximiliano visitó San Felipe del Obraje el 22 y 23 de octubre de 1864, salió de la ciudad de México, a Huehuetoca, las pirámides de Teotihuacán, el 16 de septiembre estuvo en Dolores Hidalgo,  partiendo de San Felipe que era uno de los pintorescos y folklóricos lugares del Estado; almorzó el 24 en Ixtlahuaca y después a Toluca, donde se encontró con la emperatriz Carlota Amalia de Bélgica.
El brigadier de la división de Michoacán, el liberal Manuel García Pueblita, se introdujo por San Felipe para derrotar a los conservadores guarnecidos en Ixtlahuaca al regresar triunfante, fechó su parte en la hacienda de Tepetitlán. En 1863 el Liberal Miguel Ordarica, encargado de vigilar el camino Maravatío-Ixtlahuaca, sorprendió en San Felipe por la noche a la “fuerza de los cazadores de África”, los soldados conservadores se calentaban despreocupadamente en las fogatas del centro del pueblo cuando fueron diezmados por una fuerza considerablemente inferior. Para 1865, 1866 y 67, San Felipe y la región estuvo bajo el dominio de los conservadores y el imperio de Maximiliano, aunque los liberales nunca dejaron de hostilizar en guerrillas y bandas que se refugiaban en Pueblo Nuevo, Tierra Quemada y Yondecé. Toscano, Nicolás Romero, León Ugalde, Juan Moreno, Dionisio Fragoso y otros, con sus gavillas Juaristas, no cejaron hasta conocer del fusilamiento en 1867 de Maximiliano, Miramón y Mejía.
Zitácuaro, ciudad heroica, libre; durante la guerra de la segunda independencia, fue centro de acantonamiento principalmente de liberales, aunque hubo un momento hacia 1866, en que estas fuerzas tuvieron que cruzar el río de las Balsas. Se menciona Tierra Quemada, que no es otra hacienda que lo que hoy conocemos como Providencia o el Depósito, al sur del antes municipio de San Felipe, ahora de San José del Rincón, Méx., señalando que hay tres caminos que llegan o salen de Zitácuaro, uno de ellos el de los malacatepenses y Tierra Quemada, Malacatepec, es hoy Villa de Allende y tierra quemada es Providencia. Los datos sobre este apartado, fueron extraídos de la historia de la guerra de intervención en Michoacán, de Eduardo Ruiz.
          El 24 de septiembre de 1863, Vicente Riva Palacio, fue nombrado gobernador  y comandante militar del primer distrito del Estado de México, cuya capital era Toluca. Toda esta demarcación, estaba ya en poder del imperio. Riva Palacio dejó San Luis Potosí y al Presidente Juárez, fue a Morelia, Zitácuaro. Recogió algunos hombres que pertenecían a la fuerza de Toluca y cuyo jefe era Agapito Contreras, penetró al Estado de México, pero fue sorprendido en Polotilán, sorprendido y derrotado, se retiró por el Real del Oro hacia Zitácuaro. Esta fue la primera expedición que el gobernador conducía desde Zitácuaro a los alrededores de Toluca, a sus fuerzas fieles a Juárez, desde la ciudad de la independencia. De El Oro, Estado de México, hacia Zitácuaro, Riva Palacio, debió obligadamente cruzar territorio del hoy municipio de San José del Rincón, antes de San Felipe, y nuestros montes dieron cobijo a las tropas liberales.
         Hubo un motín en Zitácuaro, cuando se nombró comandante militar de este lugar al general Jesús Díaz de León. El general Riva Palacio, que no se encontraba aquel día de enero de 1864 en Zitácuaro, había salido a inspeccionar, pero informado de los acontecimientos, regresó en el acto, por Tierra Quemada (asi se llamaba la hacienda de Providencia), pudo averiguar el paradero de Díaz de León, y comisionó a Dario Alzati para que lo condujese al cuartel general.
      El doce de septiembre de 1864, el general Riva Palacio ordenó que Nicolás Romero hiciera una nueva salida, encargándole una comisión delicada. En esta vez acompañaban al León de las Montañas sus cabos: Acevedo, Garza, Castillo, Solano y Limón, y además la caballería de Zitácuaro a las órdenes de Pedro Ruiz. El general encaminó a Romero hasta cerca de Tierra Quemada.  En la tarde, llegó la fuerza a la hacienda de Ayala. Administraban la finca unos españoles, a quienes desde luego, se pidió un día de haber para la tropa, en cuenta de contribuciones. Los paidzanos, atentos y serviciales y haciendo gala de afabilidad, dijeron al coronel que no tenían dinero en aquel momento, pero que pernoctase allí y antes del amanecer ya estaría de vuelta el mozo que iba a conseguirlo. Romero halló natural la respuesta y mandó alojar a su tropa.
           La hacienda de Ayala, está situada al pie de un monte y al frente se dilata una llanura árida. La finca estaba sólidamente amurallada.
            Serían la una de la mañana, cuando el capitán de vigilancia avisó que se percibía rumor de tropa. Era sin duda una fuerza enemiga que trataba de sorprender a los republicanos. El coronel dio orden de despertar a la gente y de que con el menor ruido ensillasen los caballos.
             La noche estaba profusamente obscura, a causa de gruesos nubarrones que amenazaban deshacerse en lluvia.
              En tanto, el grueso de los imperialistas se había posesionado de la era y de una cerca de piedra, situadas frente a la hacienda. Un jinete avanzó hasta el zaguán, que estaba entreabierto, y al grito de ¿quién vive ¿, contestó: ¡la república¡
              Se le dijo que avanzara, y al penetrar por el zaguán, descargó su pistola y mató al centinela; en el acto se cerró la puerta; el jinete quedó cortado de los que le seguían y fue hecho prisionero. Aquel hombre era un terrible contraguerrillero, apodado el Chalmita, el cual fue fusilado inmediatamente.
         La presencia del Chalmita hizo saber a Romero que lo atacaban los imperialistas del general Cuevas. La batalla fue horrenda, infantería, caballería, lanceros. El triunfo de los liberales hizo temblar a los españoles dueños de la hacienda de Ayala, que entregaron no solo uno, sino tres pesos a cada uno de los liberales.
De la hacienda de Ayala surgió parte del ejido de San Antonio Pueblo Nuevo, San Antonio de las Huertas  y Santa Ana Nichi. Antes los tres pertenecieron a San Felipe, ahora el primero pertenece a San José del Rincón y la hacienda de Ayala forma parte del municipio de Villa Victoria.
            El día 13 de agosto de 1864, Nicolás Romero, partió de la hacienda de Ayala a la una de la tarde, yendo a pernoctar en la hacienda del mayorazgo. El 14 continuó su marcha rumbo a Tapaxco y llegó al puerto de Medina. Su objetivo y que logró, era la captura de un correo previo a la visita que haría su majestad Maximiliano. En este derrotero, cruzó territorio de San Antonio Pueblo Nuevo, y de San Felipe.
    El emperador durmió en San Felipe, el 23 de octubre de 1864, sin que pueda precisarse el lugar. El 24 llegó a Ixtlahuaca donde comió y también se hospedó.

       El general Bazaine no descuidaba al protegido de la Francia. Temeroso de que en el camino de Morelia a Toluca fuese a pasar un mal rato encontrándose con las bandas de Zitácuaro, movió numerosas tropas por Ixtlahuaca, San Felipe del Obraje el 4 de octubre de 1864 y otros puntos de aquella línea. El 5 de octubre llegaba Lamadrid  al Real del Oro con ochocientos hombres de las tres armas; el 6 aparecía una columna de franceses por Tlalpujahua; en la Asunción Malacatepec, se situaba Laureano Valdés con mil hombres; a Irimbo había llegado el capitán  de Hayrie con una columna ligera, compuesta de una compañía de Cazadores de África y de los doscientos Zuavos.
       El primero de noviembre de 1864, había gran movimiento en la plaza de Zitácuaro. Acevedo con sesenta jinetes salía por el camino de Tierra Quemada. Zitácuaro fue sitiado por los imperialistas, y cumpliendo las órdenes, Acevedo, persiguió más allá de Tierra Quemada a los imperialistas, por testimonio oral actual de Rogelio Rojas, los encaminaron hasta Pueblo Nuevo, a decir de sus abuelos.
           En cuanto al plomo, los Alzati, Heimburger, Vicente Guzmán y otros vecinos de Zitácuaro, exponiéndose a serios peligros, lograban extraerlo de Trojes, población situada cerca de Angangeo, que casi siempre tenía destacamento de franceses o traidores; por fortuna los alemanes, dueños de la negociación, de beneficiar metales en aquel lugar, eran adictos a la causa mexicana y proporcionaban a los republicanos grandes cantidades de plomo. Estamos hablando días después del 25 de abril de 1964 y las minas de Trojes pertenecen al hoy municipio de San José.
       Acevedo, coronel del ejército liberal, había mandado a su infantería a dar un baño a los caballos, el río quedaba distante de Zitácuaro. Acevedo estaba muy quitado de la pena en la plaza de este lugar, cuando un vecino de Trojes, se acercó a saludarlo y le preguntó porque no iba al frente de su tropa. -¿cómo mi tropa?. –si, va por el camino de Trojes,  y me llamó la atención no ver con ella más que dos oficiales desconocidos. Acevedo acudió a dar parte a Gómez Gallardo y de inmediato partieron a alcanzar a la tropa de Acevedo que había sido engañada e iba a ser entregada a los traidores conservadores. Al alcanzarla y tras breve escaramuza lograron recuperarla y fusilar a los tres vivales que la habían engañado.
       El 28 de agosto, Ugalde tomaba la revancha atacando en San Felipe del Obraje un destacamento de Méndez, en número de doscientos hombres, de los que hizo cien prisioneros.
              El 31 de julio de 1866, el coronel Régules, envió a Lalanne por el camino de México a cubrir aquel punto, y el grueso de la división emprendió su marcha. El 8 de agosto Lalanne avanzó hasta la hacienda de Mayorazgo, acercándose a esta hacienda el día 9.
    En julio de 1867, San Felipe se encontró jubiloso, por la aprehensión y fusilamiento de Maximiliano de Austria, Tomás Mejía y Miguel Miramón, en el cerro de las campanas en Querétaro.
    Es en esta época, del Imperio de Maximiliano, cuando don Luis Gonzaga Inclán Goicoechea, pide autorización para la impresión de la obra “Astucia”, o los charros contrabandistas de la rama. Novela costumbrista de México independiente, donde los lances aventureros de los protagonistas, nos presentan un cuadro pletórico de pasajes emotivos. Lorenzo Cabello, José María Morales “Chepe Botas”, Atanasio Garduño “Tacho Remilgos”, el Charro Acambareño y el Tapatío, son un grupo de amigos comerciantes en tabaco, alcohol, vacas, mulas y caballos que recorriendo desde Jalisco hasta Veracruz y la tierra caliente sureña, hacen el bien e imparten justicia. Lo notable de esto, es que dos de los amigos cuyo lema es “uno para todos y todos para uno”, son originarios de San Felipe del Obraje. La novela de Inclán, inspiró a don Salvador Novo, para que montara la obra teatral bajo el mismo nombre; también los artistas Ignacio López Tarso, Jorge Martínez de Hoyos, Antonio Aguilar y otros, llevaran la misma obra a la pantalla grande, o sea al cine, y siempre que le preguntaron a Tacho Reniego y a Chepe Botas, por su origen: dan como respuesta soy de San Felipe del Obraje.



    6.- PORFIRIATO.
    La poderosa clase científica, los porfiristas, los positivistas, sentaron sus reales en San Felipe, al igual que en todo el País. Como muestra de los enormes latifundios de que eran propietarios los amigos de don Porfirio Díaz, está, la hacienda de Mayorazgo, que era de los señores López Negrete, Los mismos patrones de Doroteo Arango, sí, tenían en Canatlán, Durango y aquí en San Felipe y que conste que la hacienda de Mayorazgo llegó a tener más de 12,000 hectáreas.
    El Mayorazgo de Cuevas, había tenido su origen en la época colonial, por las mercedes de tierra que el rey de España otorgó a Juan de Cuevas y por las compras que éste hizo a otros españoles. Baste sólo decir que el rincón del Mayorazgo de Cuevas, derivó en la hacienda del rincón, después se llamó hacienda de San José del Rincón, y hoy es el flamante nuevo municipio de ese nombre, y que ella era sólo una de las más pequeñas: el mayorazgo de Cuevas, llegó a poseer Xaltepec, Tierra quemada, Riohoyos, Ocotepec, Estutempan, San Onofre, Alamillas, La Trinidad y el Término Redondo o Venta de Cuevas. Los cual hacen nueve propiedades, y si ya no quiso comprar más fue por la razón de que había que dar el diezmo, y automáticamente, una debería de pasar a propiedad de la iglesia.
    Bueno, aquellas estancias o mercedes de tierra, derivaron en el siglo XIX en haciendas. Muy productivas en ganado, en maderas, en granos, en raíz de zacatón. Las haciendas, eran las siguientes, según el archivo municipal, en 1902:

·    Flor de María
·    El Obraje
·    Mayorazgo
·    San Onofre
·    La trinidad
·    San José Lamillas
·    La Providencia
·    La Labor
·    Los Cedros
·    El Carmen
·    San Antonio de las Huertas, Nichi.
·    Fresno de Nichi
·    Cote
·    Tepetitlán
·    Boncheté

    De esas quince haciendas, han derivado dos municipios, con más de 115 pueblos cada uno: San José del Rincón y San Felipe del Progreso, dejando claro que la Venta de Cuevas, llegaba hasta donde se observa el  Arzobispado de Michoacán, o sea hasta la presa Brockman que hoy pertenece al municipio del El Oro, o el puerto de Bermeo, que hoy es de Tlalpujahua; Palizada hasta 1960, por costumbre acudía a San Felipe, lo mismo que los habitantes de la hacienda de Ayala; en los libros de la parroquia, se puede comprobar que los sacramentos los hacían en San Felipe, a pesar de que ya pertenecían a Villa Victoria. A principios de siglo, Jesús María Carmona, dueño de la hacienda de San Onofre, donó dos veneros de agua, para la formación de la presa Brockman.ª7
    Pero la vida en las haciendas era trabajar de sol a sol, vivir en casas o casillas, por eso se llamó a sus trabajadores, peones acasillados; salarios de 15 centavos, tiendas de raya donde se elevaban los precios, las deudas eran heredadas por los hijos y donde el patrón era dueños de la vida de sus peones, y de sus honras.
     Por eso cuando en 1895, el español Juan de la Fuente Parres, compró la hacienda de Providencia, antes Tierra Quemada, e introdujo el sistema de producción a destajo, o sea por lo que hiciera el peón, tuvo un éxito inusitado. Floreció la industria de la raíz de zacatón. Después compró Ocotepec y la hacienda de Mayorazgo y en todo el municipio y municipios aledaños, se propagó el cultivo de la raíz de zacatón. Hubo talleres en las principales haciendas. Los sábados era día para pesar la raíz, ya lavada y seleccionada. Los raiceros trabajaban en las tierras del hacendado extrayendo raíz con su palanca, la lavaban en el río, hacían manojos y con sus burros, mulas o a lomo u hombro, la transportaban hasta la hacienda. Podían en ese sólo caso, trabajar lo que quisieran o ganar lo que quisieran, entre más raíz extrajeran, más peso entregaban y obtenían más dinero, si le flojeaban o distraían, no sacaban casi nada y no ganaban casi nada.
    La raíz, ya tratada, azufrada, limpia, era exportada a Europa, a países como Francia, Bélgica, Holanda, España, Inglaterra o Italia. Aquí circulaban rumores de que la raíz servía como medicamento, decían unos, otros que servía para hacer pólvora, unos más que como combustible, mejor que la gasolina, que para hacer telas y así mientras, a trabajar para el señor de la Fuente, amigo, compadre de don Porfirio, enemigo de Madero y amigo de Victoriano Huerta.
    Así se explica que hasta los talleres de raíz de zacatón, cuando estaban trabajando los talladores, llegara el ejército federal o los pelones, e hicieran leva, lo cual era, que rodeados por soldados, los trabajadores eran sorprendidos y obligados a caminar rumbo a la estación del tren en Flor de María, vigilados por los máuseres de los pelones, subidos al tren y llevados hasta Chihuahua a un baile, bueno a la revolución. Antes los habían pelado a rape, un ligero entrenamiento, municionamiento, y órdenes de ir a combatir a Pancho Villa. Muchos desertaban, otros más morían, muy pocos regresaron. Se oyó decir que en el desierto, bebían hasta los orines de los caballos.
    Lo más sobresaliente de la etapa Porfirista en el municipio, es que durante la administración del Coronel Juan Nepomuceno Mirafuentes, originario de Capulhuac, a la sazón gobernador de la Entidad; siendo presidente de la Nación en la primera de sus administraciones, don Porfirio Díaz, diputado por este distrito, el sr. Don José María Rojas y presidente municipal don Alejo Marquina, el antes pueblo de San Felipe del Obraje, fue elevado a la categoría de Villa con el nombre de San Felipe del Progreso. Por la bonanza de sus haciendas y porque el lema positivista era Orden y Progreso; sucedió tan afortunado acontecimiento el 13 de octubre de 1877. sin embargo, el municipio de San Felipe del Progreso, llamado San Felipe el Grande, San Felipe Ixtlahuaca o San Felipe del Obraje, inicia su vida en forma consuetudinaria como municipio, desde la jura de la Constitución de Cádiz en 1812, puesto que en su artículo 310, pedía que en su comarca tengan mil almas, es de sobra conocido que San Felipe era una región extensa y desde tiempo atrás, tenía más almas de las que pedía la ley Gaditana. Y desde 1824, con la primera Constitución federal, también se puede inferir que fue municipio. En 1825, ya funcionaba como tal, basándose en la memoria del gobernador Melchor Múzquiz, dada a conocer el 9 de febrero de 1826, donde enlista lo municipios que funcionaron en el año anterior.
    Otra de las acciones de los hacendados, fue que Don Porfirio Díaz, regaló una de las fuentes que estaban en la plaza de la Constitución de la ciudad de México, a su compadre Don Adolfo de la Fuente Parres; esa fuente es la que ha adornado durante todo el siglo XX, y lo que le depara el futuro en el presente siglo XXI, el centro del Jardín Manuel Soriano Aguilar, es ícono representativo del pueblo y del municipio, la fuente sus platos y su piña. Lugar de citas, de poses para la foto...



    7.- LA REVOLUCIÓN.
    Al iniciar el siglo XX, la situación en San Felipe, no fue diferente a la del País en general: injusticia, explotación, discriminación. Sólo dos clases sociales, la alta burguesía científica y los pobres: peones, obreros, criados. Las prósperas haciendas, hacía de este lugar un emporio agrícola, ganadero y forestal, a costa del sudor y la sangre de los desposeídos. Esto sería el almácigo fértil donde germina la inconformidad; más tarde sería trasplantada a los montes, a los valles, en forma de guerrilleros que formarían los ejército de Madero, Villa, Carranza, Murguía, Agustín Millán, Zapata. A los gritos de “Viva Madero”, “Viva la Constitución”, “Muera Don Porfirio”, “Muera Huerta”,  y se lanzará a la lucha revolucionaria. O por el otro lado, arrancados de sus centros de trabajo por la leva, serán Huertistas y Carrancistas.
    La historia es la madre de las acciones del hombre, es la memoria de él, si la olvida o la ignora, actúa irracionalmente. El orden seguido en las noticias que se dan sobre acontecimientos revolucionarios sucedidos en San Felipe, es  día calendario. Se han encontrado muchas fichas referentes a la Revolución, analicemos una síntesis y selección de ellas. Se ha omitido, por repetición obvia, el nombre de nuestro municipio, también hay que aclarar que se dan informes de lo sucedido cuando la región de San José todavía pertenecía a San Felipe. Se coloca la fuente. Su análisis nos permitirá comprender la imagen local del movimiento revolucionario.

1º de enero de 1913. El Auxiliar de San Onofre, San Felipe del Progreso, Juvencio Arriaga, remitía a la presidencia de San Felipe, una pistola con funda, cartuchera y tiros, que le había recogido a un indio, por no presentar licencia de armas, mas en la forma en que la andaba cargando, terciada en los brazos como zapatista. –ahmsfp.

14 de enero de 1914. En oficio de esta fecha, el Prefecto de Ixtlahuaca, recomendaba al Presidente de San Felipe: informar todas las novedades relacionadas con el merodeo de bandoleros con la oportunidad debida y por la vía más rápida posible. –ahmsfp.

2 de febrero de 1914. A las 12 horas de hoy, el presidente municipal de San Felipe del Progreso,  Federico López, informaba al jefe político de Ixtlahuaca haber recibido aviso por teléfono que anoche estuvieron los revolucionarios en Palo Amarillo y en estos momentos están en Yondecé en número de cuatrocientos. –ahmsfp-

6 de febrero de 1912. Se declararon en huelga los trabajadores mineros de los campamentos del Muerto y Palizada, en el San Felipe del Progreso. –dhbrm-

29 de diciembre de 1912, se recibe en San Felipe una notificación, donde dan la filiación de un personaje escapado de la cárcel de Tlaltelolco. Su nombre es Francisco Villa y se recomienda con brevedad aportar datos para su captura. –ahmsfp.

21 de febrero de 1914. El jefe político de Ixtlahuaca, Arnulfo González, se dirigía al presidente Municipal de San Felipe del Progreso, para librar orden de aprehensión a Ignacio Montaño, soldado desertor del 35º batallón. –ahmsfp-

24 de febrero de 1914. el Auxiliar de la Ciénega, ponía a disposición del Presidente municipal, de San Felipe del Progreso, a Julio Medina, Secundino Medina y Juan Cruz. Desertores del ejército los dos primeros y de buena conducta y honrado el segundo. –amsfp.

11 de marzo de 1913. el jefe político de Ixtlahuaca, decía al presidente municipal de San Felipe del Progreso: tengo noticias de que Basilio y Juan Camacho, bandidos que anduvieron en varios asaltos y robos a título de Zapatistas, trabajan en Zitácuaro. Recomienda hacer la aprehensión de dichos individuos. –amsfp.

14 de marzo de 1915. Recorre la ciudad de México una manifestación organizada por José de la Fuente Parres, en busca de adeptos para crear una brigada de defensa social. Personaje Español, dueño de la Hacienda de la Providencia, antes Tierra Quemada, en el hoy nuevo municipio de San José del Rincón. ALTA.

16 de marzo de 1914. el Auxiliar de San José del Rincón, participaba en oficio de esta fecha, haber autorizado la inhumación de 4 cadáveres de individuos que habían sido fusilados por orden del Coronel Juan C. Gambra. -amsfp.

18 de marzo de 1911. el administrador de la hacienda de Tepetitlán, en San Felipe del Progreso, dirigía y firmaba un oficio que da un panorama económico, entre otras cosas, los peones fijos y acasillados, ganaban 37 centavos. –amsfp.

23 de marzo de 1918. El mayor Jose Novoa, persiguió en el pueblo de El Oro a unos 90 bandoleros que dispersó en Sanacoche, en el hoy nuevo municipio de San José del Rincón. –dhbrm-

24 de marzo de 1918. Tiroteo en el pueblo de San José del Rincón, fue saqueado por hombres encabezados por el ardilla. –dhbrm-

7 de abril de 1913. José Policarpo, era remitido, por haber sido sorprendido colocando una piedra sobre los rieles del ferrocarril de El Oro a Covadonga, (Providencia, estación del ferrocarril ) había descarrilado y lesionados tres individuos, en el hoy nuevo municipio de San José del Rincón. -Ahmsfp.

9 de abril de 1917. vecinos de San Antonio Mextepec, solicitaron al gobernador del Estado dotación de tierras de las haciendas de Tepetitlán, Boncheté y Estutempan. –ahmsfp.

15 de abril de 1913. Amada Salgado, en declaración rendida decía, que tiene la plena seguridad que uno de los bandidos que llegaron a su casa, el domingo trece de los corrientes, fue el sr. Jesús Soria Caballero. –Ahmsfp-

15 de abril de 1914. Llega una circular, donde el presidente de la República ha ordenado una investigación minuciosa e inventario de las armas que se encuentran en el Estado, aunque sean antiguas. –ahmsfp-

23 de abril de 1914. el auxiliar Carmen Marín, se San José del Rincón, informaba al presidente municipal de San Felipe, que había recorrido todos los lugares de su demarcación informando de la invasión Americana en Veracruz. Ahmsfp.

2 de mayo de 1914. se recibía en San Felipe, un telegrama enviado vía Ixtlahuaca, en el que se decía que Villa al entrar a Torreón, había ondeado el pabellón Americano. (Que mentira tan grande).-Ahmsfp-

11 de mayo de 1915. A las nueve de la mañana un grupo de Zapatistas llegó al pueblo de San Miguel Tenochtitlán municipio de Jocotitlán, se llevaron a preso a Crecencio Urbina creyendo que era carrancista para fusilarlo en la estación de Flor de María, finalmente lo dejaron libre. –dhbrm-

14 de mayo de 1913. Avisan en San Felipe, que en la madrugada de hoy, en una de las fábricas de papel de Tlalnepantla, se levantaron en armas 25 voluntarios, a quienes desde luego, se hace una activa persecución. Como no sería remoto que internáranse  en su jurisdicción, dicte órdenes para su aprehensión o exterminio.-Ahmsfp-

14 de mayo de 1914. El auxiliar del campamento de San Juan Providencia, remite al presidente, la lista de personas en ese lugar, que tienen armas para su defensa. –ahmsfp-

26 de mayo de 1911, el Cabildo Sanfelipense encabezado por Faustino Soriano Aguilar, se adhiere al antireeleccionismo de don Francisco I. Madero.

23 de junio e 1914. Se recibían en San Felipe, 4000 boletas para las votaciones del primer domingo de julio, para Presidente y Vicepresidente de la república. –ahmsfp-

5 de julio de 1914. Se instaló la sección núm 32 en el pueblo de Mextepec, la núm 24 en la hacienda del Cristo,  para las votaciones para presidente y vicepresidente de la república. En el conteo a las cinco de la tarde en el Cristo, Francisco León de la Barra, obtuvo 33 votos y Federico Gamboa, el  mismo número de votos.-ahmsfp- ( hoy exhacienda del Cristo ).

6 de julio de 1914. el Auxiliar de la hacienda de la Trinidad, Celestino Martínez, informaba al presidente municipal, que habían aparecido dos caballos, un alazán y un colorado, que seguramente serían de los revolucionarios que pasaron ayer por ese lugar.-ahmsfp-

21 de julio de 1913. la columna del Zapatista general Joaquín Amaro, sale de Zitácuaro, toma Agangueo y se dirige rumbo a El Oro. Pasan por Chivatí, Pancho Maya, Cevatí, Palo Amarillo.     -ahmsfp-

2 de agosto de 1911. era remitido desde el campamento de Palo Amarillo, Trinidad Flores, catalogado como sedicioso. (debemos decir Maderista o Zapatista).-ahmsfp-

3 de agosto de 1911. el administrador de la hacienda de Providencia, José María Docarganes, informaba:  “aun  no se ha podido lograr la aprehensión de Teódulo Ortega, compañero de Flores, mañana salgo para el rancho Las Cabras, rumbo que llevó anoche”.-ahmsfp-

31 de agosto de 1914. Aviso fechado en Ixtlahuaca, Cabecera del Distrito, donde el coronel Fortunato Zuazua, exhorta a los vecinos que tengan armas o pertrechos de guerra a entregarlos o a ser pasados por las armas si se les encontraran dichos pertrechos. –ahmsfp-

16 de septiembre de 1910. San Felipe, festejó el centenario de la independencia nacional, con vuelo de globos aerostáticos, la inauguración del reloj público en el torreón central del palacio municipal; cabalgata con hachones encendidos por las calles de la población; la iniciación de los trabajos en el Salto, para llevar agua potable a la población. –ahmsfp-

25 de septiembre de 1919. Fue creado el primer ejido emanado de la revolución, tocándole a San Antonio Mextepec, segregarse de la hacienda de Tepetitlán.   –emem-

7 de octubre de 1912. el Prefecto de Zitácuaro, Mauro Patiño, informaba  sobre la presencia en el Llano de las Papas, entre  Agangueo y la Hacienda de la Trinidad, sobre la presencia de 50 rebeldes. -Ahmsfp-

12 de octubre de 1912. El padre, Pablo Susaita y Villada, párroco de San José del Rincón, recibió por telegrama la instrucción de no abandonar su parroquia, a pesar de estar rodeado de intimidaciones Zapatistas. –apsjr-

15 de octubre de 1913. El Prefecto de Ixtlahuaca, ordenaba al Presidente de San Felipe, lograr la aprehensión de Sabino Nava, desertor  del cuerpo auxiliar Sámano.-ahmsfp-

17 de octubre de 1912. El Prefecto de la Heroica  Zitácuaro, Mauro Patiño, informó sobre la presencia de rebeldes en el llano de las papas, entre Angangeo y la hacienda de la Trinidad (, hoy San José del Rincón). –pera-

20 de octubre de 1911. Joaquina Reyes, vecina del Tunal, dirigía un oficio al Presidente municipal, para justificar la honradez de su esposo Juan García, que había sido enrolado del taller de raíz de zacatón de don Juan de la Fuente Parres, remitido a Ixtlahuaca, para servicio de las armas. Proponía como testigos  a Esteban Ruiz y a Federico López.-ahmsfp-

25 de octubre de 1911. desde junio, a los oficios se les colocaba el lema “Sufragio efectivo no reelección”, pero también se seguían usando: “Independencia y Libertad”, “Libertad y Constitución”, en 1914 se estilaba: “Constitución, Reforma, Libertad, Justicia y Ley”.-ahmsfp-

27 de octubre de 1916. Es jefe del cuerpo de voluntarios en el pueblo de San Felipe, Méx.  Jesús Soria Caballero. –ahmsfp-

14 de noviembre de 1913. Los soldados federales realizaron acciones de Leva,  en la Hacienda de providencia, llevándose a Cristóbal González, Anselmo Bricia y Trinidad Guzmán. Firmaba la noticia, el auxiliar Juan Díaz.-ahmsfp-

28 de Noviembre de 1913. la Señora Piedad Contreras, de San Joaquín Lamillas, denunciaba el secuestro, el fenómeno de Leva, que había sufrido su esposo, Atanasio Castro, para ser enrolado en el ejército.-ahmsfp-

29 de noviembre de 1914. El auxiliar del orden en San Antonio Pueblo Nuevo, Marcelino Arellano, informa del paso de Carrancistas por ese pueblo en dirección a Providencia y por el camino a Palizada, andaban otros tantos por la hacienda del Cedro, la Labor y el Calvario.            –ahmsfp-

10 de diciembre de 1914. El Auxiliar de Pueblo Nuevo, ponía en conocimiento,  que pasaron Carrancistas por ese pueblo, rumbo a Providencia y Palizada y que otros tantos andaban por la hacienda del cedro, La Labor  y el Calvario.-ahmsfp-

17 de diciembre de 1912. Nació en la Villa de San Felipe del Progreso, J. Guadalupe Sánchez Mejía, conocido en el cuadrilátero como Lupe Sánchez,  fue  presidente de la Asociación de Managers y formador de campeones nacionales y mundiales de box. –emem-

19 de diciembre de 1914. Se remiten a San Felipe del Progreso 3 ejemplares del manifiesto que el coronel Gustavo Baz, gobernador provisional del Estado hace a sus habitantes. –ahmsfp-

12 de diciembre de 1914. El Presidente de Zitácuaro, Herón Gallegos, daba noticia de la presencia de  una gavilla de treinta individuos procedentes de Providencia y que se estacionaban en el paraje Lengua de Vaca, dedicados al robo y al pillaje.-ahmsfp-pera.

14 de diciembre de 1914. Una columna de Zapatistas pasó por San Felipe y se llevó un caballo, que José García y Carmona, le había comprado a la señora Benita, esposa del sr. Camilo Moreno.                            
-Ahmsfp-

22 de diciembre de 1914. José Medrano, dueño de los Ranchos La Rosa y la Palma,  ambos, registraron un tumulto agresivo de los vecinos del pueblo de San Agustín Mextepec que amenazaban con incendiar la finca en el municipio de San Felipe del Progreso. –ahmsfp-

    Todas las efemérides anotadas, merecen un comentario más amplio, un análisis, un ensayo. Les transcribo lo encontrado de María Joaquina, de El Tunal, a quien la revolución arrebatara a su esposo.

                La leva.

    Una de las acciones más infames que realizó el gobierno de León de la Barra y creció con Victoriano Huerta, fue la leva. Al verse disminuido el ejército federal, por deserciones, por defecciones, o por haber sido diezmado, echaron mano de este recurso: la leva.  Así, acudieron a las fábricas, a los grupos indígenas, a los talleres, a las concentraciones en masa a reuniones sociales o religiosas, para atrapar jóvenes, adultos, mujeres, todos podían servir en el ejército. Muchos fueron arrancados de sus familias, de su terruño y sin su consentimiento, engrosaron las filas federales, los pelones. Eran prácticamente secuestrados y eran llevados en tren, hasta lugares muy lejanos donde se tenían que acostumbrar a morir. Sí, porque a nuestros Yaquis, los levantados por Obregón, que estaban muy lejos de su familia y de su tierra, les decían que al morir, regresaban con ellos. Un ejemplo dramático, leal, amorosamente conyugal se vivió en nuestro pueblo, de clara e infame leva, los oficios dicen así:
    C. Presidente municipal.
        Presente.
    Joaquina Reyes, vecina del barrio del Tunal, perteneciente a esta municipalidad, ante Ud. con respetuosamente comparezco y digo, que teniendo que justificar debidamente la buena conducta de mi esposo, manifiesto lo siguiente: estando mi esposo Juan García trabajando honradamente en la casa de beneficio de raíz del Sr. Don Juan de la Fuente Parres, que tiene establecido en esta cabecera , fue la policía de este lugar y sacándolo de su trabajo de una manera arbitraria, lo condujeron a la presidencia, de donde lo remitieron a Ixtlahuaca, porque el Jefe político que actuaba en esa época, exigía al presidente municipal le remitiera gente, para servicio de las armas, para cuyo fin el Jefe Político hacía creer a los que llevaban a esa jefatura, que iban como voluntarios ganando determinado sueldo, para servir únicamente en el distrito, cuando se ofreciera que del mismo salieran a combatir alguna partida de Maderistas en ese distrito o en la municipalidad, entendidos en que una vez terminada la revolución, quedarían libres.
    Para comprobar lo antes indicado y para pedir su libertad, suplico a Ud. se sirva expedir el certificado correspondiente examinando al efecto a los testigos ciudadanos Federico López y Esteban Ruiz, sobre los puntos siguientes:

    “C. Presidente municipal.
        Presente.
    Joaquina Reyes, vecina del barrio del Tunal perteneciente a esta municipalidad, ante Ud. respetuosamente y salvas las protestas de ley, comparezco y digo que teniendo que justificar debidamente la buena conducta de mi esposo C. Juan García, suplicamos a Ud. se sirva expedir certificado de ella, examinando al efecto a los testigos: Ciudadanos Federico López y Esteban Ruiz, sobre los siguientes puntos:
    1ª. Digan sus generales.
    2ª. Digan, como les consta, que mi esposo Juan García, siempre ha observado buena conducta, que ha sido trabajador y no es vicioso.
    3ª. Den la razón de su dicho.
    San Felipe del Progreso octubre 20 de 1911.
            Joaquina Reyes. No sé firmar.

    Como lo pide, cítense de comparecencia a los ciudadanos Federico López y Esteban Ruiz, para que digan sobre los puntos que marca el peticionario.
        San Felipe del Progreso octubre 20 de 1911.

    En veinte de octubre de mil novecientos once, a las cuatro de la tarde, presente el C. Federico López, fue impuesto del anterior escrito.
    Exhortado a producirse con verdad, ofreció hacerlo, y ha manifestado: primero, ser de cuarenta y un años de edad, casado, comerciante, originario y vecino de esta Villa, y no tocarle las de ley con la parte que lo presenta; segundo, que le consta que el Sr. Juan García, ha sido bastante trabajador, de buena conducta y no vicioso, por conocerlo hace bastante tiempo y por estar trabajando en el taller de raíz de zacatón que tiene establecido en esta Villa el Sr. Don Juan de la Fuente Parres, y cuyo taller es a mi cargo; tercero, no tener interés directo ni indirecto en el negocio de que se trata, y cuarto, que todo lo dicho le consta por haber trabajado en el taller varios años, que lo expuesto es verdad en lo que se afirmó, ratificó y firmó. Doy fe. Federico López.
    En la misma fecha, presente el C. Esteban Ruiz, e impuesto como los anteriores, ofreció decir verdad en lo que fuere preguntado y siéndolo por sus generales, expresó llamarse como queda escrito, casado, empleado y de cuarenta y tres años, siendo originario y vecino de esta villa; que ratifica en una y todas sus partes lo que dijo el C. Federico López. Firmando conmigo, doy fé. Federico López.
    Analizando las patéticas redacciones, se columbra, como el escribiente, logró plasmar el sentimiento de Joaquina Reyes. Cuando se menciona Maderistas, hay que suponer que eran de las partidas de Zapatistas que no se sometieron al desarme estipulado en los tratados de Ciudad Juárez del 21 de mayo de 1911. Madero ya había triunfado con la renuncia de Díaz el 25 de Mayo, en octubre estaba a punto de ser ungido presidente. Bueno acá abajo, no se sabe ni de que ideología es el de hasta arriba, no se alcanza a ver, nos cubre la distancia social, económica y política, ¿porqué se llevaron a Juan García del Tunal?, porque le hubiere ganado en un pleito a los capataces del taller, porque se le notara cierto liderazgo, se puede hablar de contubernio del presidente municipal o de alguno de sus colaboradores, para quedarse con Joaquina; de sus compañeros de trabajo o de su capataz inmediato, por envidias, o por la misma hermosa Joaquina. Lo cierto es que la leva, los llevaba hasta chihuahua a un baile, pero de balas y trincheras, y nuestro paisano Juan García, de el Tunal, estaría ¿en los combates de Celaya?, ¿en Torreón?, ¿en Ramos Arizpe?, ¿en Orendain?, ¿en Sinaloa?, ¿en la toma de Zacatecas?; ¿enfrentando a la división del norte?, ¿del noreste o del noroeste? o al mismo ejército constitucionalista de Carranza, no se supo ni se sabe su fin, si regresó, si desertó, murió en combate, pasó a el otro lado, fue fusilado, colgado o fue veterano de la revolución, así fue la revolución para el pueblo, llantos y suspiros que se llevó el viento.
    Las levas fueron frecuentes y con ellas, situaciones donde los familiares fueron obligados a recurrir a tinterillos, especie de abogados o leguleyos que con una corta feria (léase dinero o en especie), ofrecían la promesa de intervenir con sus oficios e influencias, ante las autoridades inmediatas, para el retorno del levado. De esa manera, también se ha localizado un documento, en el que se invita a los familiares de los levados, a no dejarse sorprender ni explotar por los tinterillos que ofrecen la libertad de sus hijos o esposos, cuando para conseguirla, les piden para gastos de timbres, honorarios, papel y así lograr el regreso de sus hombres.
    La leva fue el recurso de los exporfirista y del régimen espurio de Victoriano Huerta, porque todos desertaban de ellos, para irse con Villa, en ese momento 1913, 14, 15, también con Obregón, Carranza, Murguía, Buelna o Zapata.


    Hay anécdotas tradicionales entre los Sanfelipenses, uno de ellos es el que vivió en aquél entonces, un joven de San Miguel Agua Bendita, llamado Margarito Esquivel Contreras. Su señor padre, Jesús Apolonio Contreras, había sido el encargado del telégrafo en este pueblo de San Felipe del Obraje, y fallecido en una de tantas escaramuzas entre invasores y defensores, zapatistas y guardias rurales. Margarito, ya conocía el manejo del aparatito de puntos y rayas que manejaba diestro, por compartir el trabajo de su padre, además había estado perfeccionando la que había de ser su principal profesión, en Toluca.
    En una de tantas ocasiones cuando nuestro pueblo se vió invadido por una partida de no sabemos quiénes, quizás Zapatistas de Genovevo de la O Jiménez, federales del Mayor Francisco Cárdenas Saucillo, ambos llegaron a pelear por el rumbo de El Oro y obligadamente pasaron por San Felipe, aunque también cabe la posibilidad de que fueran Salgadistas o Sanchistas de Gertrudis Sánchez, de Michoacán. Hay que decir que el primero era lugarteniente del Atila del sur, mi general Emiliano Zapata Salazar, y el segundo, había sido el autor material, asesino del mártir de la democracia don Panchito Madero. Hechas estas aclaraciones históricas, pues viene la encrucijada de manejar el telégrafo, que hace un ruidito insistente, llamando a quien pudiera entenderlo y manejarlo, para establecer comunicación. Pues el revolucionario, en este momento Agustín G. Ceballos, Villista-Zapatista y después Carrancista, le dice a Margarito que maneje, entienda y traduzca los mensajes, claro que se encuentra amenazado por carabinas, machetes y pistolas. Y pues si, manda y recibe, traduce y escribe. después de recibidos los mensajes en clave Morse, pues está enterado de las noticias guerreras, movimiento de destacamentos, acciones de los batallones, armas y movimiento de ferrocarriles,  pero no estaba en los planes del caudillo, dejarlo vivo, con los secretos de estado de vida o muerte, o de triunfo o derrota para su facción,  por lo que se aprestan a fusilarlo, tal y como se estilaba, hasta que a alguno de los integrantes de esta banda, se le ocurre pensar, que van a seguir necesitando de alguien que maneje el aparatito. Y, si acribillan a Margarito, ¿quién manejará entonces el juguetito de ruidos insistentes?. Don Margarito Esquivel Contreras, salvó la vida y llegó a feliz senilidad en 1961, junto a doña Chuchita Chimal. 
    Además de telegrafista de nuestra Villa, Zapatista- Villista y Constitucionalista, en 1930, introdujo la primera imprenta, fue poeta, es el primer ecologista de nuestro municipio, por los esbeltos y frondosos eucaliptos que nos heredó con su cuidado, en el campo deportivo que lleva su nombre. Fue mago y prestidigitador, dio funciones de cine y teatro. En 1977, el Lic. Javier Contreras, presidente municipal, con motivo de las fiestas del centenario de la Villa, develó una placa en el campo de futbol, que a partir de entonces con toda justicia lleva su nombre: “Campo deportivo Margarito Esquivel Contreras”.

    8.- EL MAXIMATO.
    Cosa pasada y cosa juzgada, en la actualidad ya nadie recuerda que Don Plutarco Elías Calles mandó poner en práctica los preceptos de la Constitución. Que Álvaro Obregón intentó ser Presidente del País por segunda ocasión y que su infidencia y ateísmo eran de sobra conocidos; la razón, fue la colaboración que brindaron los eclesiásticos primero a don Porfirio, después a Victoriano Huerta. Con esas referencias, se mandaron cerrar las iglesias y poner límites a las acciones de la religión y de los religiosos. Como antecedentes tenemos que mencionar que don Porfirio Díaz, había demostrado indiferencia y que cuando tuvo que casarse por segunda ocasión, los religiosos le propusieron transar, hoy le llaman concertar, y la religión recobró el liderato que le había quitado la Constitución de 1857, o sea que don Porfirio se hizo ojo de hormiga; que durante los inicios de la revolución Mexicana, los católicos, mejor dicho la alta jerarquía religiosa, desde el púlpito, tomó partido a favor de don Porfirio Díaz y después haciendo equipo con Victoriano Huerta. Al darse cuenta los auténticos revolucionarios como Francisco Villa, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, don Plutarco Elías Calles, de que los prelados católicos apoyaban a los conservadores, pues les pusieron el alto en todas sus acciones. San Felipe, también vio cerrada su iglesia, sus feligreses perseguidos y limitados; las hostias se comulgaban en domicilios particulares, lo mismo que los bautizos y toda acción litúrgica católica. San José del Rincón, con el Padre Susaita y Villada, también mandó las llaves de la iglesia, lo mismo que San Antonio Pueblo Nuevo.
En San Felipe del Progreso, le tocó a don J. Luz Gómez Rodríguez, Presidente Municipal, bailar con la más fea, o sea, ir en contra de su misma formación religiosa, y acatando las órdenes del Presidente de la República, con la ayuda del jefe de telégrafos y del ejército, cerrar la iglesia ante la tristeza e impotencia, el rechazo y el descontento. Por eso cuando en la fiesta del 16 de septiembre, al invitar a las señoritas de la población para que fueran madrinas en las tradicionales carreras de cinta, en su mayoría se negaron a participar, desluciendo así la festividad patria.




    9.- CARDENISMO.
    Durante la administración de “Tata Lázaro”, nacieron la mayoría de los pueblos y ejidos que conforman el municipio. El primer ejido emanado de la revolución, corresponde  San Antonio Mextepec. Formáronse 92 ejidos, de los cuales todos persisten hasta la actualidad, aunque ya no como reductos de siembra, sino como asentamientos humanos irregulares. Se recuerda la acción de Lázaro Cárdenas, porque dio impulso a la alfabetización, intensificando la instalación de escuelas rurales y brigadas educativas que se llamaron Misiones culturales. En una de ellas llegó al municipio, primero a Jaltepec, y después a San Antonio Pueblo Nuevo, la Chata Lino, maestra inolvidable en la región, su verdadero nombre era Lucía Lino Sánchez, y en aquellos lugares se quedó para siempre. Y de esta época datan los grandes mentores rurales.

    10.- MODERNIZACIÓN DEL MUNICIPIO.

        10.1.- URBANIZACIÓN.
    San Felipe, mostró siempre durante casi todo el siglo XX, la imagen de un hermoso pueblo de provincia, construido a la usanza colonial por los españoles que la poblaron y que quisieron retratar las de Niembro y Asturias; por cierto que Niembro, se llamó hasta 1960, la calle que hoy denominamos Vicente Guerrero.
    Sus calles empedradas, unas, otras todavía de tierra, sus mesones, las casas del centro con imponentes portales, donde diario, o domingo a domingo se veían en sus pilares, atados, animales de tiro y de monta: mulas, burros, caballos; las campanas de la iglesia que tocaban, para misa de alborada, y después tantaneban las doce del día, anunciando a los talladores y pueblo en general, para aprestarse a determinadas acciones, propias de su condición; la calle Juárez, que se denominó así después de 1960, antes las Colonias, tapizada de un color amarillo con olor a azufre de la raíz de zacatón; ¿rutina? ¿calma? ¿pasividad? ¿tranquilidad?, lo cierto es que amarrabas a los perros con longaniza y no se la comían, bueno así decía el refrán; los ediles no cobraban por servir a su pueblo, baste recordar a la Srita. María López, que como primera presidente municipal por ministerio de ley, o sea en ausencia prolongada y constante de don Luis Vilchis, nunca quiso cobrar un solo quinto por su acción como autoridad; y el último ejemplo de ese desprendimiento, altruismo y deseo desinteresado de servir a la comunidad, lo dio la administración de don Jesús Soria Esquivel que con su cabildo: Efraín Granados, Guadalupe  Cruz Lino, la Sra. Ma. Teresa Martínez Garduño, Pepe Mejía, el Güero Real Austreberto), acordaron donar sus percepciones económicas para la construcción de la presidencia municipal, la anterior, fue destruida por los remodeladotes del 77; aquel era, el San Felipe de mis amores, nostalgia que dijera Tigrio Yhmoff; el San Felipe de la zagala encantadora que versificara nuestro mayor bardo romántico: Orozco Y Berra; el San Felipe progresista que canta Javier Ávalos;


    Así, llegó el programa de remodelación, que de 1975 a 1977, arrebató bajo los augurios de modernización, espacios que a más de treinta años, añoran los Sanfelipenses. El Teatro América, la calzada Filiberto Gómez, los juegos infantiles de la misión cultural de la Profra. Guiamateu y el club San Felipe, la cancha de básquetbol y el nivel de las casas de la Villa, desaparecieron; La Calle de concordia fue rellenada hasta dos metros; ahí y en otras, se hizo el drenaje, que tenía más de cuarenta años Concordia ahora se llama calle 5 de febrero; la calle de los pajaritos, fue cerrada aunque en 1985, obedeció a aquellos mismas y frenéticas  ansias de urbanización, hoy se llama andador 20 de noviembre, y el Lic. Javier Jerónimo, la volvió a embellecer con macetones, plantas y piso de cemento de color, que desgraciadamente el comercio ambulante siempre destruye; la calle de Hidalgo fue ampliada con gran tino por don Luis López, hacia su parte inicial donde se desprende de la Avenida Morelos, era un callejón de tres metros.
    Se empezaron a hacer las banquetas, y aunque se respetó la traza tradicional del pueblo, hubo más destrucción y afeamiento que remodelación. El pasamanos alomado del puente de las colonias reconstruido a principios de siglo por don Gervasio Contreras Gazca, el que también introdujo el agua potable del Salto, fue destruido, hasta la fecha no se tiene una salida o entrada alterna en la calle Juárez.
    La entrada y salida de personas y mercancías, fue durante toda la primera mitad del siglo XX, y hasta los sesentas,  el ferrocarril. De la plazuela Morelos de tierra y lodo, partía el guayín de don Fidel Carpio Aguilar diariamente, mañana y tarde, a la estación del ferrocarril de Flor de María, que funcionaba desde 1882, era el encargado de transportar la correspondencia. Por ahí llegaban las verduras de Tziritzícuaro, pan de Acámbaro, los trabajadores o viajeros a México o Michoacán. La carretera entre Atlacomulco y San Felipe se abrió de terracería en 1963, la de Ixtlahuaca en 1968, el camino a Carmona en 1962, era urgente el traslado de mercancías ya que habían levantado la vía del tren de El Oro a Palizada, se hacía cuatro horas el camión con canastilla de fierro arriba, para bultos, mercancías o animales, de San Felipe a Providencia, hoy te haces el mismo recorrido en media hora. Los caminos eran de herradura, o sea para caballos, mulas y burros o carretas; el camino de el Salto, aún se puede ver empedrado a la salida de Sanfe, por el viejo camino México-Morelia.
    Llegó la urbanización, sin ser todavía una ciudad, Sanfe, pronto aceleró su desarrollo, el detonante, todos concordamos fueron las escuelas. Hasta 1966, se instaló la primera secundaria, que fue la que conocemos como “92”, en donde ahora está la Fernando Orozco y Berra, en 1970, hicieron cambio de edificio; en 1975, se creó la Normal Núm 22; en 1983, la primera escuela Preparatoria Regional; La Universidad Intercultural en 2003; el Tecnológico de Estudios Superiores en 2002. Las escuelas primarias, secundarias y de bachillerato, se han multiplicado. Las instituciones de educación, motivaron el desarrollo de Sanfe, llegaron muchos maestros y alumnos que demandaron servicios, todo creció, principalmente el comercio. Y hoy, hay muchos vehículos automotores, cuando don Federico López, trajo el primer coche en 1930 a Sanfe, don Lauro Millán Mejía a Santa Ana Nichi, don Elías Marín a San José del Rincón, el Sr. Gómez a San Onofre, siguieron uno por uno hasta llegar a sin cuenta, claro, hoy son incontables los carros que circulan por las estrechas calles de Sanfe, y por el municipio.    Aparejado a la explosión de vehículos, demandaron servicios, carreteras, talleres. En este 2009, ya no cabemos: gente por todos lados, carros como si fuera la gran ciudad, ambulantaje a cada paso, taxis peseros en cada esquina.
    La llamada modernización nos arrancó la tranquilidad, no había ruido, a las ocho de la noche en los sesentas del siglo XX, ya estabas en el seno del hogar, iban llegando las primeras televisiones de blanco y negro. Por cierto que el Profr. Narciso Nolasco tuvo una de ellas, cuando vivíamos en las colonias, y hemos despertado a la vida rápida. Siempre se ha dicho que México, es desgraciado por vivir cerca de un vecino tan explotador como los de Usa, entonces, pues siempre vamos a la zaga en actualidad. Aunque tenemos internet, poco a poco nos va llegando lo que ellos quieren comercializar.
    El teléfono, cómo ha llegado a límites inesperados. Don Fidel Carpio, le tenía que dar la vuelta con una manivela, al aparatito que tenía que funcionar también con pilas, había un solo teléfono para toda la población. Claro los pudientes, contaron con hilos teléfonicos desde la época de la revolución, de  los primeros, la hacienda de don Jesús María Carmona, la de don Elías Marín, la tenería de don Fidel Garduño, don Zeferino Contreras, don Federico López. Hoy, lo que puedes hacer con un llamado teléfono celular.
    Dentro del mismo aspecto de modernización, el año del bicentenario de la gesta libertaria de Dolores y del centenario de la revolución Mexicana, se amplia la plaza del centro, hasta parecer monumental. Orgullosamente lleva el nombre de uno de los hijos más preclaros de San Felipe, del Estado y del País, porque fue el primer arzobispo del México Independiente, nacido en América: Don Manuel Posada y Garduño. Remodelación y embellecimiento que se debe a la iniciativa de la actual administración encabezada por el Lic. Javier Jerónimo Apolonio.
   

        10.2- INDUSTRIALIZACIÓN.
    Parece ser un aspecto por explotar en el municipio, ya que se cuenta con mano de obra en todas sus comunidades. La cercanía con la zona industrial de pastejé, fue antaño el lugar al que recurrieron los primeros obreros de San Felipe; pero ahora la mayor cercanía con la de Atlacomulco, hacen que esta sea a la que asisten los obreros sanfelipenses. Alquilarse o vender su capacidad de trabajo, en empresas como las siguientes: Plasti.Esteri, Polyrafia, Bruluagsa, Películas plásticas, Curpiel, Movisa, Marel, Quetzal, Edasa, Continental Automotriz, Rechhold, Grupo Mazz e IUSA, entre las más.
    En San Felipe, existen talleres de maquila de ropa, artesanías mazahuas, carpintería, herrería.

    12.- CRONOLOGÍA DE HECHOS HISTÓRICOS, con fecha precisa.

    18  de junio de 1539, se legaliza la estancia de ganado mayor que poseía Francisco de Hoyos, merced hecha por el virrey Antonio de Mendoza.
    3 de julio de 1540.  Se concedió una venta  en lo que hoy es San José del Rincón.
    1552-1555. Fundación del pueblo de San Felipe como un bastión militar, junto con San Miguel El Grande, por Nicolás de San Luis de Montañéz, cacique principal de los otomíes de Jilotepec.
    7 de noviembre de 1555. El virrey Luis de Velasco, visitó el Término Redondo y Venta, de Juan de Cuevas en San Felipe del Obraje (hoy en San José del Rincón, la Venta de Cuevas).
    16 de noviembre de 1561. El rey Felipe II concedió a Juan de Cuevas la facultad de fundar mayorazgos en San Felipe del Progreso.
    30 de octubre de 1595. El oidor Martín Egurrolla, señaló en un dibujo al óleo el pueblo de Ocotepec y San Felipe del Progreso.
    28 de marzo de 1682. Fundación de San Antonio de Padua, Pueblo Nuevo.
    2 de febrero de 1711, Se segregó la parroquia de San Felipe, de la de Ixtlahuaca. Y se erigieron como pueblos sujetos al partido de San Felipe: San Lucas, San Pablo, San Antonio Mextepec, San Pedro, Xalpa, barrio de Palmillas, Santiago Oxtempan, San Antonio de Padua Pueblo Nuevo y la Cabecera.
    3 de febrero de 1775. Se concedieron títulos reales a Rafael Monterde y Antillòn, propietario de la estancia y venta de Tepetitlán.
    27 de octubre de 1810. Fue recibido el cura Miguel Hidalgo y Costilla en San Felipe del Obraje.
    25 de diciembre de 1810. Félix María Calleja, con su ejército, salió de San Felipe del Obraje, para sitiar e incendiar Zitácuaro, estacionándose a cinco leguas de este lugar en la hacienda de San Jerónimo.
    23 de septiembre de 1839. Fue preconizado el primer arzobispo del México independiente Manuel Posada y Garduño, oriundo de San Felipe del Progreso, por el papa Gregorio XVI.
    8 de agosto de 1861. Batalla en San Felipe del Obraje entre conservadores y liberales, los últimos al mando del general Jesús González Ortega quienes derrotaron a los imperialistas.
    5 de mayo de 1862. Los lanceros de Ixtlahuaca, San Felipe del Obraje, Jocotitlàn, Temascalcingo, San Bartolo Morelos, Jiquipilco y Temoaya bajo las órdenes del general Felipe Berriozábal, participan en la batalla de Puebla, donde el Francés Lorencez es derrotado por el General Ignacio Zaragoza.
    22 de octubre de 1864. Maximiliano de Austria es hospedado en San Felipe del Obraje.
    21 de febrero de 1865. Luis G. Inclán, obtuvo permiso del imperio para publicar el primer tomo de Astucia. Célebre novela de costumbres Mexicanas donde figuran personajes de San Felipe del Obraje.
22 de mayo de 1865. Es derrotado el liberal Ugalde, por el imperialista Lamadrid, en la hacienda de Tierra Quemada o Providencia.
    15 de mayo de 1867. Por disposición imperial, San Miguel Caro, Citendejé, Casandejé y Coajomulco, se separan de Jocotitlán y pasan a formar parte de San Felipe del Obraje.
    11 de mayo de 1879. Se firmó el contrato para la construcción del ferrocarril Tultenango- El Oro- La Trinidad.
    6 de enero de 1883. Se pone en servicio público la vía férrea de México a Maravatío pasando por Toluca, el 6 de abril se ampliará a Acámbaro, Gto.
    11 de mayo de 1887. Se comunicó a las autoridades de San Felipe y de El Oro, que el ingeniero Carrasco, levantaría un plano de Santiago Oxtempan.
    17 de septiembre de 1903. Fue erigida la parroquia de San José del Rincón con 18 pueblos separándose de la de San Felipe del Progreso. En la misma disposición del arzobispado de México, también se erigió en  parroquia, la de San Antonio Pueblo Nuevo.
    26 de mayo de 1911. don Faustino Soriano Aguilar y el ayuntamiento, firmaron su adhesión a las ideas antireeleccionistas del señor Madero.
    17 de septiembre de 1975. Moisés García del Barrio de Palmillas San Felipe del Progreso, obtuvo el primer lugar en la XXXVIII feria nacional de la plata de Taxco, Guerrero.
    25 de septiembre de 1919. Fue creado el primer ejido emanado de la revolución en San Felipe del Progreso tocándole a San Antonio Mextepec segregarse de la hacienda de Tepetitlán.
    2 de abril de 1934. Se eleva a la categoría de pueblo, con el nombre de Álvaro Obregón, la ranchería de San José del Rincón.
    27 de junio de 1936. El poblado de San Antonio de las Huertas, será reconocido como pueblo, con el nombre de Las Huertas.
    24 de diciembre de 1936. El pueblo Plutarco Elías Calles, pierde este nombre, y será reconocido con el de Hidalgo, hoy Dolores Hidalgo.
    30 de mayo de 1947. Nació en la risueña provincia,  villa de San Felipe, el sabio José de Jesús Pedraza Contreras. Licenciado, maestro, doctor, conferencista, autor de libros científicos, ponente, catedrático, presea Estado de México 1987.
    4 de junio de 1958. Nació en San Felipe del Progreso el doctor, Miguel Ángel Contreras Nieto, presea Estado de México 2000.
    13 de junio de 1963. Fue inaugurada la delegación municipal de San Antonio Pueblo Nuevo, por el Sr. Luis Cruz Gil y la Profra. Lucia Lino Sánchez.
    5 de noviembre de 1964. El presidente de la república, Lic. Adolfo López Mateos inauguró la presa de Tepetitlán la cuarta en el estado.
    24 de enero de 1966. Abrió sus puertas la primera secundaria en San Felipe del Progreso.
    28 de enero de 1968. Fue erigida la parroquia de San Pedro el Alto.
    18 de septiembre de 1968. Se formó en San Felipe del Progreso el primer. Conjunto con aparatos electrónicos “Los zoopis” por Miguel Nolasco, Fidel Mendiola, Manuel Reyes, Tomás Espinosa, Jesús Gómez Mejía y Austreberto Real.
    25 de febrero de 1977. Tomó posesión como primer jefe supremo mazahua, el Señor Tomás Esquivel González.
    3 de agosto de 1983. Se registró ante notario público, la asociación civil “Profra. María de la Luz Rodríguez” que daría como fruto la primera preparatoria en San Felipe del Progreso.
    31 de marzo de 1998. Abrió sus puertas, la séptima visitaduría de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.
    2 de octubre de 2001. La legislatura local, mediante decreto 36, crea el municipio 124, San José del Rincón, segregando de San Felipe del Progreso, 494,917 kms. Cuadrados; Se contaban hasta esa fecha: 806.05 kms. Cuadrados.
     6 de abril de 2006. Falleció el sabio Mexiquense, doctor José de Jesús Francisco Pedraza Contreras.
     








NOTA: Los incisos corresponderán a la existencia y en su caso a la organización de la información con que se cuente  Ejemplo: 3.5.- LA REFORMA: a.- Desamortización

Mazahuas

    Desde el siglo VIII de nuestra era, este territorio fue poblado por Mazahuas, descendientes del tronco Otomí-pame-jonás.(2) llamada provincia de Mazahuacán. Cazadores de venado, o los que hablan como venados, los mazahuas vivían en las montañas que cierran por el norte el valle matlazinca, en las márgenes del río Lerma. Hoy se dice, descendientes de aquellos primigenios habitantes de estas tierras.
    La miseria, pobreza, marginación, olvido, los vicios, las creencias religiosas, hacinamiento, la falta de fuentes de trabajo, la evolución natural de los grupos sociales, hace que todavía se refieran a los mazahuas, como si vivieran en siglos pasados. ¿Se podría hablar de Xochimilcas, Chalcas, etcétera?, claro que no. Tampoco hoy se debe hablar de mazahuas, pero como es una bandera política por explotar y al marginado le gusta estar en las listas de beneficiados del régimen en el poder, pues se alista como indígena, a pesar de no saber hablar, ni conducirse como tal.
    Sin embargo, hay una reinhumación de la cultura indígena. Porque no se convive con cotidianeidad en la expresión lingüística, se forza por necesidades de preparación académica, más bien se disfraza. Quien habla en dialecto lo hace para que los demás no se den cuenta de lo que están diciendo, y son muy pocos quien entienden o dominan la lengua mazahua. No se diga en el vestir, todas las actividades del Sanfelipense, están impregnadas de modernidad, en cuanto tienes solvencia económica, cambias el morral de lana o de ixtle, por portafolio, celular, audífonos. Se dicen mazahuas, sólo para recibir prebendas. Bueno nadie usa huaraches, ni bebe zendechó.
    Al agotarse el slogan de la revolución Mexicana, vino el agrarismo de los cachorros de la revolución, la modernidad de la educación, el cambio y ahora el indigenismo. Desde las luchas de Morelos y el Padre Hidalgo somos libres e iguales, cuánta sangre se ha derramado por la igualdad. Los que no son indígenas, ¿Qué son? Españoles, ingleses, americanos de Usa, Franceses, Rusos, japoneses. México es un país de mestizos, a los pobres o miserables se les llama indígenas, por su condición de vulnerabilidad económica.
    Una prueba de la penetración de otras culturas indígenas en nuestra zona, desde la época colonial, lo muestran los nombres de los pueblos, que tienen nominación en lengua náhuatl, como por ejemplo Mextepec, y que sólo dos apellidos se conserven, como reminiscencia o sincretismo: Celote, de ocelotl, felino, tigre o tigrillo y Chimal, de Chimalli, que quiere decir escudo o rodela.
    Actualmente se sigue hablando la lengua mazahua, pero no es una lengua viva y cotidiana, los hablantes de dialecto, dominan y entienden el castilla. Sólo hablan en mazahua, para que los que pudieran escucharlos, no entiendan lo que platican. El dialecto quedó atrás pues en la modernidad, no hay nombre o traducción, para todo lo automotor, la computación, todos los enseres del siglo XXI, no tienen traducción: teléfono celular, llanta, megabit, videos, simplemente, todo lo de la industria del cine o del radio, todo es posterior a la vigencia de la lengua, prehispánica o epiCuauhtémica. Sin embargo los políticos y la política, es seguir ayudando a los indios. Bueno, en el vestir, o en el comer, ya nadie usa comales, huaraches, morrales, muchos no saben que es un pizcador o un ayate, pero si saben de los videojuegos.
La población mazahua representa el 97.9% de las personas que hablan una lengua indígena en el municipio.  En total en San Felipe del Progreso el 8% de la población mayor de 5 años habla una lengua indígena, de los cuales 408  (1.7%) no habla español.

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